“...y me alegro que esté saludando, sonriendo, moviendo su cuerpo increíble y echando atrás su hermosa cabeza y que no esté cantando porque es mejor, mucho mejor ver a Cuba que oírla y es mejor porque quien la ve la ama, pero quien la oye y la escucha y la conoce ya no puede amarla, nunca”.
Esta cita muestra como, a veces, la apariencia de algo o alguien es más atractiva que la realidad. Podemos ver que el narrador está encaprichado de Cuba por su cuerpo, por lo físico. Pero, escucharla y conocerla resultaría en el fin de este encaprichamiento. Pasa mucho en nuestras vidas también, cuando vemos a una persona quien es atractivo, creemos que es una persona perfecta o creamos una idea ideal. Pero después de conocer a esta persona, rompe la ilusión que hemos creado en la mente. Para quedar la fantasía y la ilusión de una persona, tiene que guardar las distancias.
Pero es interesante que el narrador dice que “pero quien la oye y la escucha y la conoce ya no puede amarla, nunca.” El amor es muy diferente que el encaprichamiento. Me parece que para amar a alguien, tiene que conocer a la persona muy bien. El gusto de la física no sirve para alimentar el amor verdadero. Es posible que esté hablando de un amor menos fuerte, y que este amor es suficiente. Porque si conoce a Cuba no le cae bien porque hay algo desfavorable de ella, y un amor débil puede ser mejor que nada.
Me gusta mucho que dijiste que esto también ocurre en nuestras vidas también. Vemos a alguien muy atractivo y es natural pensar que también puede ser inteligente y agradable. Pero a menudo esto no es el caso cuando la conoce.
ReplyDeleteTambién me gusta que dijiste "Para quedar la fantasía y la ilusión de una persona, tiene que guardar las distancias." A veces estamos interesados en alguien simplemente por sus apariencias, y si queremos continuar esta fantasía definitivamente tenemos que guardar las distancias con esta persona. Porque la posibilidad de descubrir que es muy desagradable existe. .